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Clases y bonos

Además de las citas de uno en uno, Boty Reserve gestiona clases en grupo — la clase de yoga de los lunes, el taller de un sábado — con sus plazas y su lista de asistentes, y bonos que tus clientes gastan al reservar. Las clases viven en Consola → Clases y los bonos en Consola → Bonos.

Si tu negocio no usa clases o bonos, puedes ocultarlos del menú en Consola → Ajustes — ocultar nunca borra nada.

Una clase no es una cita con más gente: es algo que tu negocio declara (“lunes y jueves a las 19:00, quince plazas”) y a lo que la gente se apunta hasta llenar el aforo. Cada clase tiene:

  • Quién la da — una persona de tu equipo. Su hora de clase queda bloqueada en su agenda: nadie puede reservarle una cita individual encima.
  • Qué clase es — el tipo de clase sale de tu catálogo de servicios, o lo escribes en texto libre con la opción “Otra…”. Un tipo de clase creado con texto libre se guarda como servicio “solo clases”: tus clientes no lo verán como cita individual reservable en tu página.
  • Plazas — el aforo. La base de datos garantiza que no se vende una plaza de más, igual que garantiza que no hay dobles citas.

En Consola → Clases → + Nueva clase eliges quién la da, qué clase es, la repetición (cada lunes, cada martes… o “solo un día” para un taller), la hora, la duración y las plazas.

  • Al guardar un horario semanal, las próximas semanas aparecen al momento en “Próximas clases” (hasta 60 días vista), y el sistema sigue generando las siguientes cada noche.
  • La hora se guarda en la hora local de tu negocio: una clase de las 19:00 sigue siendo a las 19:00 cuando cambia la hora en marzo u octubre.
  • Un taller de un solo día se crea igual, eligiendo “Solo un día (taller)” y la fecha.
  • Pausar un horario deja de generar clases nuevas; las que ya están en la lista, con gente apuntada, no se tocan.

Cada fila de “Próximas clases” es una clase concreta con sus plazas en tiempo real. Desde Asistentes ves la lista con nombre y teléfono, y puedes:

  • Apuntar a alguien que paga en el momento (nombre y teléfono). Si esa persona tiene un bono que cubre esa clase, se le descuenta solo.
  • Marcar quién vino — el pase de lista.
  • Quitar a alguien: su plaza se libera y, si la pagó con bono, el bono recupera esa clase automáticamente.

Cancelar una clase no la borra: se queda en la lista marcada como cancelada, con su lista de asistentes visible, porque esas personas son exactamente a quienes tienes que avisar.

Si tienes clases programadas, tu página de reservas pública las muestra y tu cliente se apunta igual que reserva una cita: con su nombre y su teléfono, sin cuenta y sin descargar nada. Si tiene un bono activo que cubre la clase, se descuenta solo; si no, la plaza queda apuntada como pago directo contigo.

Un bono es dinero ya cobrado, así que Reserve lo trata con cuidado. Al venderlo eliges qué cubre:

  • Todas las clases — el bono clásico de estudio: vale para cualquier clase, y nunca para citas individuales.
  • Servicios concretos — marcas qué servicios de tu catálogo cubre. Un bono de tratamientos capilares paga tratamientos capilares — en clase o en cita individual — y no paga lo que no cubre (las rastas, siguiendo el ejemplo). El formulario te enseña tu catálogo real: solo puedes cubrir lo que de verdad ofreces.

También eliges cómo se llama cada uso — clases, sesiones, masajes… — y así la tabla dice “8 de 10 masajes” en lugar de forzarlo todo a “clases”.

Dos tipos de bono:

  • Bono (número de usos) — el pack de toda la vida: 10 clases, 5 sesiones. Cuando se gasta el último uso, pasa a Gastado solo.
  • Tarifa plana (ilimitado) — usos ilimitados mientras el bono esté vigente, con o sin fecha de caducidad.

Los usos no se editan a mano, a propósito: una plaza se devuelve quitando a la persona de la clase (o cancelando la cita cubierta), y ese camino devuelve exactamente el uso que se gastó. Así el contador nunca puede mentir.

En Consola → Bonos → + Vender bono eliges el cliente, el nombre del bono, qué cubre, el tipo, el número de usos y la caducidad (opcional). Solo propietario o gestor pueden vender y anular bonos, porque son dinero.

Los clientes borrados por RGPD no aparecen en la lista: a un cliente eliminado no se le puede vender un bono.

En Consola → Ajustes puedes apagar “Clases en grupo” o “Bonos y tarifas planas” si tu negocio no los usa. Se quitan del menú y de la consola — no se borra nada: si los vuelves a encender, todo sigue donde estaba. Elegir qué usas es también uno de los pasos de la lista de puesta en marcha.

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